¡Hygge Paso a Paso!


El Secreto de la Felicidad

“O al menos así nos lo cuentan los daneses, las personas más felices del mundo  según los estudios”

¿Qué es y cómo lo consiguen?

En castellano no exise una traducción literal de Hygge y de todo el mundo que engloba esta forma de vivir, pero yo, después de haberme leído el libro creo que la traducción más acertada que nosotros tenemos es…

Estamos tan a gustito

Este libro me lo he leído precisamente en el mejor momento de hacerlo, en otoño o invierno cuando las calles se llenan de frío y las casas de calor. Junto a la chimenea, en mi sillón favorito con una mantita de lana, rodeada de velas y con unas castañas o una tacita caliente en mis manos.

Todo eso es precisamente el Hygge, una forma sencilla de estar a gustito, sin grandes pretensiones, sin ningún objetivo, solo viviendo el momento disfrutando de las cosas sencillas que te hacen feliz.

Tan integrado lo tienen los daneses que allí disponen del instituto de la felicidad, donde estudian entre otros este fenómeno y cómo conseguirlo y nos lo cuentan en este libro.

IMG_3056

El Hygge es algo que se puede Saborear, Escuchar, Oler, Tocar y Observar, pero sobre todo es algo que se puede Sentir.

¿Cómo saborear el HYgge?

Yo comiendo un cucurucho de castañas asadas o boniatos en almíbar que me trasladan a un montón de momentos felices en compañía de mis seres queridos. O saborear un trocito de coco, o unas chufas o altramuces me trasladan a mi infancia, para mi siempre un momento feliz.

¿Cómo Escuchar el Hygge?

Sin lugar a dudas, escuchando el crepitar de la leña y el fuego de una chimenea. Pero también escucho hygge cuando oigo a los niños pequeños jugar en el patio del recreo o les escucho cantar los corros y las canciones de siempre.

¿Cómo huele el Hygge?

Ohhh Dios! Qué maravilla su olor. Si nos paramos un momento para recuperar esos olores maravillosos que nos han dejado huella en nuestra memoria olfativa, tendremos un momento hygge fantástico.
Yo podría escribir mi historia a través del perfume. Cada momento agradable y bonito de mi vida en el que te sientes a gusto y seguro me envuelve un perfume. Pero si tuviese que elegir alguno sin duda sería ese precioso reloj-pulsera de niña, Little Topsy, que dentro guardaba un perfume en crema que era la delicia de todas las niñas y por supuesto el de toda la colección de colonia, brillo de labios, rubor, pañuelo…, que no daban nada de color pero solo su olor ya lo decía todo.

O ese olor de tostadas que tu madre preparaba el domingo por la mañana y no daba a bastos a hacer para todos, porque antes de terminarse de hacer otra ya nos la habíamos comido.

¿Qué textura tiene el Hygge?

Para mi ni el cristal ni el metal lo son, mientras que la madera natural, una mantita de vellón de lana o un cojín de terciopelo y plumas, sí lo son. En mi caso por supuesto no puede faltar una ovejita o saquito de semillas que me acompaña todo el invierno y me calienta los pies.

“Ponle Música, Olor y Sabor a tu Hygge y empieza a disfrutarlo”

IMG_3054

¿Dónde y cuándo practicar el Hygge?

Solo en Otoño e invierno no, ni mucho menos. Sí es cierto que la Navidad es el momento más importante donde todo el mundo lo practica, pero también lo hacen el resto del año, de vacaciones, en casa o en la oficina. Cualquier sitio y momento es bueno para poder vivirlo.

Me ha llamado la atención como lo ponen en práctica en la oficina. Por ejemplo añadiendo velas, plantas o un sofás, donde tener una reunión tranquila y acogedora, en lugar de frente a una mesa fría.

¿Solo o acompañado?

También da igual, de los dos modos se puede hacer, pero es bastante habitual practicarlo en grupos de tres o cuatro personas, es lo ideal, no muchos más. Cualquier encuentro social tiene un componente alto de felicidad.

¿Dentro o fuera de casa?

Pues está claro que el hogar te proporciona ese componente de seguridad y calidez que se busca con el hygee, pero también lo puedes conseguir en un día de campo recolectando frutas, paseando por un hayedo en otoño, escuchando el murmullo del río, viendo una puesta de sol o buscando conchitas por la paya.

Prepara tu kit de Hygge

Cada uno lo hace como quiere pero incluyen muchas de las cosas que os detallo a continuación.

  • Grupos de velas encendidas para iluminar la estancia con una luz cálida y sin estridencias. Yo siempre prefiero luces cálidas. Evito la luz blanca.
  • El fuego de una buena chimenea que no falte siempre que sea posible. Existen restaurantes, tiendas y peluquerías Hyggeligt con chimeneas encendidas e incluso algún perro lanudo de los que gustan que acaricies mientras estás en el lugar.
  • Uno de tus libros favoritos en tus manos.
  • Muchos cojines y manta calentita para acurrucarte en el sofá o en tu rincón favorito. Para ellos el alfeizar de una ventana mientras ven el frío y la lluvia caer es uno de los mejores.
  • Una bebida caliente de té o vino especiado.
  • Olor a pan recién hecho.
  • Dulces, muchos dulces en cualquier ocasión. Los daneses son el país más goloso del mundo.
  • Un jersey de lana, calcetines gorditos y una buena bufanda. Llevan bufandas hasta bien entrada la primavera o verano.
  • Recuperar juegos de mesa de los antiguos, nada de juegos tecnológicos y quedar un día para echar una buena partida, cuanto más larga mejor.
  • Preparar un buen bol de palomitas y una peli chula para ver en familia o en compañía de unos amigos.
  • Quedar un día para preparar una comida entre todos también es una práctica muy extendida y muy Hygge. En estas comidas la carne nunca puede faltar. Yo muy carnívora no soy pero siempre se puede preparar alguna receta hecha siempre despacio y con mucho tiempo, como una buena mermelada o unos postres caseros. En el hygge las prisas brillan por su ausencia.

Bueno pues ahora ya solo te queda elegir qué quieres incluir en tu kit, llevarlo a la práctica y a disfrutar.

Como ves las posibilidades son tantas como las que a ti te hagan sentir bien.

“Solo tú decides qué, cómo y cuándo lo quieres hacer”

“Compárte si quieres tus favoritos con nosotros y dinos a ti qué te hace feliz”

4 Respuestas


  • José Luis Yela // // Reply

    Es tan fácil… No todo el mundo tiene chimenea ni horno para hacer el pan; pero con muy poquito se pueden preparar rincones en la casa que te hagan sentir como describes. Yo empecé con dos rinconcitos cuando vine a esta casa, y ahora ya apenas queda ninguno que no recoja la esencia del “estar a gustito”. Si, es fácil. Solo hay que ir recogiendo por ahí fuera y elaborando. Poco a poco. Bueno, y aprender a controlar el ritmo, cuando es posible. Porque vivimos en un mundo desquiciado, y ¡qué fácil es levantarte por la mañana, tropezar y caer ya cuesta abajo el resto del día!
    Gracias por tus entradas, tan bonitas y sencillas. Tan tuyas.

    • hilanderadesueños // // Reply

      Gracias J.L. qué cierto es lo que dices. Muy fácil es entrar en un torbellino que nos arrastre pero si lo intentamos, igualmente fácil es llenar nuestras vidas con esos rinconcitos agradables y esos momentos Hygge que nos hacen estar tan a gustito en todo momento. Tu casa está llena de esos preciosos rincones y momentos, tan bonitos también y tan tuyos 🙂

  • Yermi // // Reply

    Aiiins, hermana!!! El perfume de ese reloj pulsera Little Topsy. El olor a pan tostado. Qué recuerdos de nuestra infancia!!!

    • hilanderadesueños // // Reply

      Y esos fueron solo algunos, porque todos los olores de mi historia me inundaron por un momento, el dulce olor de mamá, tu colonia favorita, los churros que traía papá, el chocolate y roscón de reyes…y no he hecho más que empezar. ✨¡Todo esto es puro hygge!✨

Deja tu opinión